Un portafolio estudiantil ayuda a mostrar qué puedes construir, cómo piensas y hacia dónde crecen tus intereses. No necesita ser complejo. Necesita ser claro, honesto y fácil de revisar.
Secciones sugeridas
- Presentación breve
- Habilidades que estás practicando
- Proyectos o retos completados
- Capturas, enlaces o evidencias
- Qué aprendiste
- Qué quieres aprender después
Estructura para cada proyecto
Incluye el problema, tu rol, las herramientas usadas, el resultado y una reflexión sobre qué mejorarías.
Evidencia que puedes incluir
La evidencia puede ser un enlace, un repositorio, capturas, un video corto, una reflexión escrita o una nota de mentoría.
Manténlo actualizado
Revisa tu portafolio con frecuencia. Reemplaza ejemplos poco claros por trabajos más sólidos a medida que avanzas.