La inteligencia artificial puede ayudar a aprender, explorar ideas y mejorar proyectos, pero debe usarse con criterio. El uso responsable empieza por entender qué puede hacer la herramienta, dónde puede fallar y cómo mantener visible tu propio pensamiento.
Usa IA como apoyo, no como reemplazo
Puedes pedir a una herramienta de IA que explique conceptos, compare opciones, genere preguntas de práctica o ayude a ordenar un borrador. Las decisiones finales, ejemplos y conclusiones deben seguir conectadas con tu comprensión.
Verifica información importante
Los sistemas de IA pueden equivocarse. Revisa datos, fechas, fuentes, código y cualquier recomendación que afecte un proyecto, una tarea o un trabajo público.
Haz visible tu proceso
Cuando corresponda, indica cómo usaste IA: lluvia de ideas, estructura, corrección o prueba de ideas. Esto ayuda a docentes, mentores y colaboradores a entender tu proceso.
Protege información personal
Evita pegar datos privados, contraseñas, números de identificación o información sensible en herramientas de IA. Usa ejemplos seguros para compartir.
Construye evidencia de aprendizaje
Usa IA para apoyar la práctica, pero conserva notas, borradores, capturas, reflexiones y trabajos finales que muestren lo que aprendiste y cómo mejoraste.